Ya ha pasado más de una semana que estoy de vuelta por los Países Bajos, por lo que ya me volví a acostumbrar al tipo de vida que estaba llevando previo a mis vacaciones. Debo confesar que me costó un poco, además el ambiente mucho no ayudaba. El campus de la Universidad fue, hasta hace pocos días, de lo más parecido a un pueblo fantasma de los que retrataban aquellos viejos spaghetti westerns. Sólo faltaba que volara algún que otro fardo, nomás. Pasé casi una semana sin fregar la loza, por ejemplo. Cuando ya no quedaba cosa por ensuciar, y la pila de platos y otras porquerías fue tan alta como para evitar mi acceso a la canilla, me vi obligado a ponerme las pilas y volver a las "viejas" rutinas. Ya trato de no dormirme tan tarde y de despertarme temprano. Retomé las compras de los sábados y las limpiezas (o al menos pasar la aspiradora) de los domingos. Eso sí, como novedades agregué el futbolito de después del almuerzo y mirar "Lalola" por youtube cuando vuelvo de laburar (si, me dio por eso ¡que le vamos a hacer! al menos no es otro gran hermano).
Así que ahora estoy, con todo limpito, la panza llena (me comí todo un kilo de carne picada, que compré de oferta porque se estaba por vencer) y dispuesto a seguir con alguna otra anécdota del viaje a Madrid. Empecemos a hablar de las fiestas pues...
La verdad que fue todo muy raro, muy nuevo. Son mis primeras fiestas en invierno, pero sobretodo son mis primeras fiestas que no paso con mi familia y mi novia. Aunque es claro que eso no se puede suplir con nada, creo que el hecho de reencontrarme, luego de tanto tiempo, con mis amigos, y el conocer a Facu (el ahijado varón, que parece está causando los celos de la ahijada nena), ayudó a que la cosa fuera bastante más leve de lo que me preveía. No quiero ni imaginar lo que hubiese sido pasar las fiestas solo por estos lares. Así que se puede decir que, de cierta forma, la pasamos "en familia". ¡Y en una familia muy trabajadora! ... como ambos trabajan en el rubro de la hotelería y la gastronomía (en criollo, trabajan en un Hotel), les toca laburar cuando los otros se divierten. Mariam se tuvo que ir a trabajar a la 1 am tanto el 25 como el 1o, y Fernando laburó el 31 de noche (llegó literalmente corriendo a brindar 5 minutos antes de las 12) y el 1o de mañana. Si a esto le sumamos un hijo de dos años de vacaciones de la guardería, y el tener que aguantar al invitado, me imagino que para ellos deben haber sido unas de las fiestas más cansadoras de la historia :-)
Prometo más detalles en próximas ediciones. También prometo (me voy a mandar una promesa de campaña de político trucho) volver a escribir en menos de una semana.
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4 comentarios:
por un momento pense ver la tinta corrida por un lagrimon.
Hola Marcos!
Me encantó tu blog, aún no he leído las entradas del 2007, pero ya me pondré al día. No dejes de escribir!
Alicia
este blog está menos actualizado que el sagrado testamento, loco ponete las pilas. para eso te paga el pueblo uruguayo.
tiempo al tiempo! no me apuren si me quieren sacar bueno! el día que alguien me pague por esto prometo escribir todos los días (si dan con la cifra) :P
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