martes, 29 de enero de 2008

Boat-Warming Party

Una traducción casi textual sería algo así como "fiesta de calentamiento del bote". Pero no estimados lectores mal pensados, no hay ninguna característica orgiástica en todo esto... ¡qué cabezitas podridas!

Una fiesta warming es la fiesta de inauguración que alguien hace cuando se muda a una nueva casa o apartamento. En esta ocasión, como podrán deducir, en lugar de tratarse de un lugar con cimientos fijos en la tierra, la gente se muda a un bote. Algo que parece muy común en una ciudad como Amsterdam, donde escasean los lugares para vivir y sobran los canales. Por lo que, a lo largo de varios canales, se pueden ver hileras de botes que ya no navegan, que tienen forma de casa, numerito afuera y gente adentro.

El sábado por la noche tuve la oportunidad de concurrir a una fiesta de este tipo. ¿Quién se mudaba? Emmmmh, nunca supe sus nombres creo (o no presté la suficiente atención como para recordarlos ahora). Sé que eran una pareja y que ella había invitado a un conocido que le preguntó si podía llevar a otros amigos y que entre esos amigos caigo yo. Bue, no me podía perder la nueva experiencia de ver como es eso de vivir en un bote y de tener una fiestita en Amsterdam. Aunque tuviera que jugar el rol de "el invitado que nadie conoce" o "el casi colado" ;-)

Cuando llegamos nos dio la sensación de que la fiesta era muy íntima como para que nosotros (un conocido y dos perfectos desconocidos) pudiésemos encajar. Claro, antes de ir no habíamos prestado atención a un pequeño detalle, ¡adentro de un barco no podes meter mucha gente! Por suerte los anfitriones eran muy amables. Y nosotros teníamos un as debajo de la manga ... ¡el regalo! Se acostumbra en estas fiestas de mudanza es que los invitados tienen que llevar un regalo para la casa. En la búsqueda desesperada de último momento buscando algo bonito y barato, y haciendo alarde de toda nuestra creatividad y ese "qué se yo" de los latinos, nos encontramos con algo que nos pareció podía resultar divertido, una coctelera y un timbre (de esos que se ponen en los mostradores de los hoteles). Y resultó nomás. Así que entre cócteles, cervezas, más cócteles, y timbrazos terminamos todos "shiendo unos amigaaashos", o por lo menos nosotros ya no estábamos en condiciones de sentir vergüenza...




MATOSAS. A vos te digo. Siempre me caíste bien. Como jugador estás en la mejor historia de Peñarol. Cuando te llevaron como técnico me pareció que estaba bien, que eras buen técnico. Sos un tipo que en las notas que te he visto me caes bien. Yo te banco. Pero ... ¡no seas malo! ¡¿Titulares contra el Vaduz de Liechestein y suplentes en un clásico?! ¡¡¡¿¿¿ Vos querés que yo me termine haciendo un harakiri con un tulipán???!!!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajaja lo que no hace el alcohol no lo hace más nada...!!!!! después de unas cervezas (o en este caso cócteles... es mas fino, como estamos en las europas, jajajaja)somos todos amigos.
Al otro tema solo tengo que agregar que eso le pasa a los que son de los cuadritos chicos!!!!!!!
Besos y abrazos.
Mariam

Anónimo dijo...

aca en montevideo hubo un proyecto para poner casas-botes en Miguelete, por alla por los 90, epoca de Lacalle. iba a ser barato el saneamiento, un agujero nomas. quedo en la nada.

Anónimo dijo...

mijito, ya lo identifique, siga asi