sábado, 22 de diciembre de 2007

Licencia

Bueno, ya sé que hace tiempo que no escribo y esas cosas. Pero pasa que he estado bastante ocupado en esta semana. Por si ésto fuera poco, les cuento que tampoco voy a escribir por un par de semanas. ¿Por qué? Unas pequeñas vacaciones que me tomo para ir a pasar las fiestas en España, con un par de muy buenos amigos que hace tiempazo no veo...

Así que ... ¡nos vemos el año que viene!




FRÍO: ¡Qué lo parió que frío que hace! La fisionomía de la ciudad ha cambiado bastante, predomina el blanco por todos lados, y algunos lagos se han convertido en pistas de patinaje. Por acá hay algunas pocas fotos de la consecuencias del frío.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Dos martes dos...

Se nos viene fin de año, festejamos navidad,
los ensayos se complican preparando carnaval.
Ya está cerca fin de año en Holanda, en Canadá
los muchachos congelados recordando carnaval...

Y bueno, estamos en diciembre, el mes de las despedidas y las pocas ganas de trabajar. Acá en realidad la cosa no es tan así. Pero igual, vaya uno a saber por qué, van dos martes seguidos que tenemos alguna que otra ocasión para tomar alguito, y lo peor de todo es que ¡es todo por culpa de la Universidad!

El martes anterior tuvimos el último Departementsborrel del año. ¿Qué es eso? Una vez al mes, al finalizar la jornada de trabajo (16:30 hs), se nos invita a todos a tener un encuentro "distendido" en la sala de café del Departamento de Informática, acompañado de bebidas gratis y algo para picar. Algo parecido a "los viernes culturales" del InCo, pero con un par de mesas llenas de cerveza, vino y todo tipo de bebidas, que, esto es lo mejor de todo, paga el Departamento. ¡Muy interesante!

Mientras chupábamos y conversábamos nos visitó Sinterklaas. Hizo un par de chistes en holandés (sólo para locales supongo) y se las tomó. Supongo que no le caí muy bien, porque luego en la noche no llegó ningún regalo a mis zapatitos. Voy a ver si nuestro Papá Noel me da más bola.

Este era mi segundo Departementsborrel desde que estoy acá. El primero me agarró muy nuevito, no conocía a casi nadie. Tímidamente me había tomado un par de cervezas y había vuelto rápido a mi oficina. Esta vez no fue tan así. No digo que nos hayan echado del lugar, pero sí puedo asegurar que fuimos de los últimos en irnos, y que provocamos al menos un recambio de casillero. Eso sí, todo sin perder la prolijidad. Cuando vimos que la cosa ya no daba, y ya que habíamos calentado los motores, decidimos seguirla en uno de los bares de estudiantes que hay en el campus. Estaba bastante bien para ser martes, además de que la cerveza está barata y tocaron un par de bandas que no sonaban nada mal.

Ayer tuvimos la revancha. Motivo: el "Almuerzo de Navidad" del Departamento. Lugar: Jardines Botánicos del Campus. Menú: Comida Sudamericana acompañada de cerveza y/o vino.

En un ambiente un poco más formal, tuvimos nuestra suerte de "comida de fin de año". Discursos de parte del secretario (mi ex casero) y del director del Departamento. Todo muy lindo, todo muy en holandés.

Luego, un montón de comida que de sudamericana tenía lo que yo tengo de neozelandés. Yo no sé quien carajo les dijo que el cous cous, el salmón ahumado, los tallarines chinos y los tacos son sudamericanos. Pero bueno, a no quejarse, que rara vez puede uno comer este tipo de cosas. Además ... ¡había carne asada! Estaba más cruda que "la pasión de Cristo", pero ¡era carne! Me agarré un par de buenos pedazos de esa cosa que hace tiempo no probaba. Al comerlos creo que llegué a escuchar un llanto desde adentro de mi estómago, y un emocionado "¡volviste! no sabés como te extrañé".

lunes, 3 de diciembre de 2007

La Multa

Caída ya la noche íbamos pedaleando rumbo al centro cuando, al entrar a un parque, Alexey me dice "¡ahí cagué!. No entendí lo que me quería decir. Por un segundo pensé "¿y éste qué se tomó?", pero mis dudas se empezaron a aclarar cuando vi al montón de policías que interrumpían nuestro camino. Resulta que mi compañero iba sin luces en su bicicleta, cosa que en este país es visto como una infracción que se merece una buena multa...

- ¿Por qué no lleva sus luces encendidas?
- Están rotas
- Bueno, acompáñeme un segundo hacia el costado...

Comenzaba la conversación en un tono bastante cordial, al cual yo al menos no estaba acostumbrado.

- Bueno, ahora le vamos a realizar una multa. ¿Tiene su documento?
- Perdón ¿Cómo? No soy de aquí, sólo estoy temporalmente.

Es increíble como en cuestión de milésimas de segundos alguien que hace tiempo vive aquí, domina excelentemente el inglés y bastante bien el holandés se puede convertir en un simple extranjero que no entiende nada. Era claro que la consigna era hacerse el boludo y complicarles bien la vida a los milicos para ver si se podía zafar.

- ¿Tiene su documento?
- No, no lo tengo conmigo.

La cosa se les ponía difícil, se ve que no es algo común que alguien ande sin sus documentos. Nuestro policía llamó a un superior, le empezó a consultar. Ahí noté que el "¿y esto no se podrá arreglar de alguna otra manera?" no corre acá.

- Bueno, lo que podemos hacer es que algún amigo le traiga el documento de su casa. Sino nos puede acompañar a la estación y ahí esperar a que alguien le traiga el documento.

¿Y ahora? Bastaba verle la cara a mi compañero para darse cuenta que lo del documento era todo mentira, y que por lo tanto era imposible que alguien fuera a buscar algo que él tenía en su billetera. La etapa de "no te digo quien soy y andá a cobrarle a Magoya" había terminado. Ahora había que ver como resolver la situación.

- Mmmh. A ver, ¿pero que tipo de documento les sirve? - buscando en la mochila a ver si salía alguna otra cosa - Acá tengo mi pasaporte, ¿ésto sirve?
- Si, claro, claro.

Ya estaba todo perdido, no había forma de dar direcciones truchas ni nada, dado que el municipio tiene una base de datos con la identidad y dirección de todo el mundo. ¿Ya estaba todo perdido o quedaba una última chance? ¿entenderá este milico cómo sacar los datos de un pasaporte boliviano? ... Le costó bastante. Nombre y apellido demoraron un rato, pero aparecieron, esa era la última ficha, que confundieran el nombre con el tipo de documento y que pensaran que se llamaba "Común".

- Eeh, Bolivia es el lugar donde nació ¿no?
- No. Bolivia es mi nacionalidad, nací en Rusia.
- Aaaah, si si, aquí dice Leningrado. ¡Siempre me tocan los complicados! - bromeó el policía

Era demasiada cordialidad. ¿Cómo te pueden hacer una broma cuando te están multando? Ya parecía joda eso. Y hacía que la calentura aumentara. Yo creo que preferiría al clásico milico sorete que de paso te basurea un poco, y por lo menos hace que tu calentura tenga un nombre.

Otro problema fue encontrar la dirección. Hubo que llamar a otro milico que viniera con un mapa y se fijara. Ya finalizado el trámite, y habiéndolo fajado con una multa de 20 euros, nos "invitan" a continuar nuestra ruta caminando. Yo hace rato había notado que caía pila de gente caminando con la bicicleta a tiro. Pensamos que quizás alguien estaba avisando sobre la presencia de los canas, pero a las pocas cuadras nos dimos cuenta que en realidad habían milicos por todas partes, que era una especie de gran operativo. Se ve que hacía falta plata para comprar los regalitos de Sinterklaas.